Denuncian hostigamiento laboral en El Sol de Morelia

13 de enero de 2020

Hostigamiento laboral, despidos injustificados, discriminación y vejaciones son la norma en El Sol de Morelia, señalan ex trabajadores de esa empresa que, según dicen, debieron renunciar ante el acoso

Hostigamiento laboral, despidos injustificados, discriminación y vejaciones son la norma en El Sol de Morelia, señalan ex trabajadores de esa empresa que, según dicen, debieron renunciar ante el acoso.

Durante la última semana de diciembre cuatro reporteros de El Sol de Morelia, empresa dependiente de la Organización Editorial Mexicana, con sede en la Ciudad de México, presentaron denuncia penal en la Fiscalía General del Estado (FGE) por el delito de amenazas y discriminación, al igual que una queja en la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) por hostigamiento laboral, ambas en contra de la directora de El Sol de Morelia, Dalia Martínez Delgado, quien dice desconocer tanto la denuncia como la queja al no estar notificada aún. La directora precisa que los despidos no se tratan de una cuestión personal, sino que obedecen a órdenes de la Organización Editorial Mexicana (OEM), a la que pertenece el impreso.

La reportera y corresponsal de Lázaro Cárdenas, Georgina Gasca, sufrió de un constante hostigamiento laboral de la directora, se le exigían tareas excesivas con tal de “tronarla”, según refiere. De manera constante recibía un “trato déspota, insultos, gritos y groserías” vía telefónica, dice la corresponsal, quien lleva en ese periódico ocho años, y nunca había sido maltratada, hasta que llegó Dalia Martínez Delgado a la dirección de El Sol en abril de 2018. De igual manera, se le informó que los corresponsales no tienen vacaciones ni días de descanso. Asimismo, en la primera semana de enero de 2020 aun no recibía el pago correspondiente a la primera quincena de diciembre, que fue la última que trabajó, tampoco ha recibido el aguinaldo pese a que intentó cobrarlo en la última semana del año al acudir a la oficina en Morelia, pero el personal administrativo le indicó que “ya estaban los cheques listos, pero faltaba una firma”. Su sueldo quincenal es de 3 mil 500 pesos, pero en varias ocasiones le descontaron hasta 500 pesos, porque supuestamente no cumplió con algunas órdenes de información que se le dieron, dice la corresponsal, con 33 años de experiencia en el periodismo en el puerto michoacano, quien a mediados de diciembre le dejaron de recibir información y la sacaron del grupo de Watts App, pese a que oficialmente no había sido despedida.

“Llegó el momento en que me daba pavor responderle el teléfono, me llamaba para insultarme, para exigirme información, me decía que lo que yo mandaba no servía”. Lázaro Cárdenas es la única corresponsalía que tiene el periódico en Michoacán, pese a que al puerto no llega el periódico impreso, todas las demás corresponsalías han desaparecido, incluso la de Zamora que daba buenos resultados, quizá por la crisis económica y periodística que vive el país.

Finalmente, la ex corresponsal dice que es “extraño y triste” que Dalia Martínez Delgado, habiendo sido reportera, corresponsal y alguien que conoce el medio periodístico, actúe de esta manera tan injusta.

Alejandro Amado Frausto, otro de los reporteros y editor de la página web despedido a mediados de diciembre pasado, en las últimas semanas fue presionado para que renunciara, pero al oponerse fue despedido con el argumento de que no realizaba sus funciones de manera adecuada, señala. También fue hostigado e intimidado para que renunciara por su cuenta, refiere.

Ante las presiones de la directora, según denuncia, optó por retirarse del periódico, pero fue advertido de que ni se le ocurriera demandar laboralmente, porque no tenía elementos para ganar. Alejandro presentó queja ante la Junta de Conciliación y Arbitraje del Gobierno del Estado por hostigamiento laboral. Luego le ofrecieron 13 mil pesos como liquidación al argumentar que presentaría demanda laboral; unos días después la oferta aumentó a 15 mil pesos, pero el reportero desistió y se sumó a la denuncia penal en la Fiscalía Estatal el pasado 23 de diciembre, lo mismo que una semana antes a la queja interpuesta en la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.

Por su parte, Aned Ayala García fue suspendida a mediados de diciembre por tres días con el argumento de una nota que supuestamente “desprestigió” al medio informativo por no estar sustentada, publicada por la reportera, luego le dejaron de recibir información y la excluyeron de los grupos de Whats App, en un intento para que renunciara voluntariamente, sin tener que ser despedida.

La reportera también acusa de hostigamiento laboral, presiones y una serie de tratos injustos que atentaron contra su dignidad y derechos laborales, también fue cambiada de su fuente informativa. Hubo varios días de incertidumbre en los que ni estaba dentro del periódico, pero tampoco era despedida. A principios de enero recibió llamada de un abogado del periódico, para supuestamente hacer un ofrecimiento económico y llegar a un acuerdo, pero a la fecha, no hubo tal.

Señala que luego de ser suspendida se le pidió la renuncia porque esa era la determinación de la Organización Editorial Mexicana, a la que pertenece El Sol de Morelia. Ante la petición, Aned Ayala desistió y pidió ser despedida conforme a derecho, luego de haber trabajado durante un año en el citado medio. En todo momento se intentó culpabilizarla de la información filtrada con documentos oficiales, algo que ocurre comúnmente en medios informativos.

La respuesta de la directora de El Sol de Morelia

La directora de El Sol de Morelia, Dalia Martínez Delgado, dice que desconoce tanto la denuncia en la Fiscalía General del Estado como la queja en la CEDH, de las cuales no ha sido notificada al respecto. Señala que hay tres reporteros que fueron dados de baja y una renuncia, pero no se trata de una cuestión personal, sino que ella obedece órdenes de la Organización Editorial Mexicana. “Ellos piensan que es una cuestión mía y no es así”. En su momento, cuando conozca el asunto, del que está siendo señalada, se pronunciará al respecto, precisa la directora de El Sol de Morelia, en breve entrevista telefónica.

Señala que en cada caso hay una historia detrás. Ante lo cual los trabajadores podrán defenderse laboralmente y conforme a derecho, manifiesta la también corresponsal en Michoacán de Aristegui Noticias.

Respecto a los malos tratos de su parte hacia los reporteros, dice: “Ya sabes, yo soy la mala del cuento”.