No al maltrato animal

24 de enero de 2020

Más allá de los operativos que realizan las autoridades para frenar el problema de la crueldad animal, se debe lanzar una campaña en la que se advierta a los dueños de mascotas acerca de los cuidados que deben brindarse y las penas a que son expuestos quienes incurran en abusos

El maltrato animal es un fenómeno que, lejos de disminuir, va en aumento. Pese a que ahora hay mayor conciencia respecto al trato digno que se debe dar a los animales, lo cierto es que las denuncias de crueldad no dejan de crecer.

Al menos en Morelia, este fenómeno reviste ya los visos de un problema. De acuerdo con la Dirección de Atención Animal del ayuntamiento de la capital decenas de colonias del norte, sur y poniente son ya puntos rojos en cuanto a tortura y maltrato animal, ejercida en la mayoría de los casos por sus propios dueños.

En este contexto, a diario se reciben entre 20 y 30 quejas vecinales, ya sea por tortura animal, perros agresivos, en situación de calle o manadas de caninos en diversas colonias. Por día se aseguran entre cinco o diez  animales, perros y gatos callejeros.

El caso de los perros callejeros es otro fenómeno incontrolable que no ha sido frenado y en algunas zonas es un problema de salud pública. Se calcula que en las más de 700 colonias de la ciudad hay por lo menos diez o quince perros callejeros en promedio por colonia, situación que convierte el problema en una situación grave.

En este sentido, más allá de los operativos que realizan las autoridades para frenar el problema de la crueldad animal, se debe lanzar una campaña en la que se advierta a los dueños de mascotas acerca de los cuidados que deben brindarse y las penas a que son expuestos quienes incurran en abusos.

Al final de cuentas, el problema del maltrato tiene que ver sobre todo con la conciencia de las personas, por lo que es ahí donde se debe trabajar a fin de aminorar el fenómeno. Es bien sabido que en una sociedad democrática y respetuosa de los derechos humanos el maltrato animal no tiene cabida. La civilización empieza, entre otras cosas, en el amor y el cuidado que se les debe dar a los animales.