Equidad de género, sólo una simulación de políticos y autoridades

19 de marzo de 2020

Los recientes esfuerzos por visibilizar la problemática que enfrentan día a día las mujeres a través de los movimientos del 8M y 9M dejan claro que en las esferas de toma de decisiones para generar un cambio, prevalece el cinismo y la falta de empatía para avanzar en la agenda de género

La igualdad entre hombres y mujeres, tan cercas y tan lejos. Foto: Wendy Rufino

Pese a las leyes existentes y protocolos en temas de paridad y protección para la mujer, en los hechos existe una simulación por parte de los actores políticos y autoridades para garantizar la seguridad e igualdad de género.

Los recientes esfuerzos por visibilizar la problemática que enfrentan día a día las mujeres a través de los movimientos del  8M y 9M dejan claro que en las esferas de toma de decisiones para generar un cambio, prevalece el cinismo y la falta de empatía para avanzar en la agenda de género, que incluso es trastocada por mujeres que están en puestos de elección popular  o en las direcciones de dependencias gubernamentales.

Esto se evidencia en los 112 municipios michoacanos, donde sólo 23 son administrados por mujeres, en el Poder Legislativo de 40 escaños, 16 son ocupados por ellas y del gabinete del gobierno de Michoacán ni hablar, sólo tres pertenecen a mujeres de un total de 16 secretarías de primer nivel.

Pero lo más grave son las estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas en las que señala que de las 87 mil mujeres asesinadas en el mundo en 2017, más de la mitad fueron a manos de sus parejas o miembros familiares. Lo que quiere decir que 137 mujeres alrededor del mundo son asesinadas a diario por un miembro de su familia. En México entre 10 y nueve mujeres son asesinadas por día.

En Michoacán a más de tres años de que se emitió la Declaratoria de la Alerta de Género, los esfuerzos han sido insuficientes para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres por razones de género. Incluso esto generó un incremento en la violencia contra ellas.

Por ello, la apuesta debe ser a la creación de programas de emprendimiento para la independencia de ingresos de las mujeres e igualar los salarios; garantizar la paridad en cuanto a su representación política, sobre todo porque ellas suman la mayoría de la población.

Pero la clave está en el fortalecimiento de las instituciones y la aplicación a rajatabla de las leyes dirigidas a ellas, para lograr la igualdad real entre hombres y mujeres.