«Rompan todo»: un acercamiento al rock en Latinoamérica

21 de diciembre de 2020

Para Víctor Rodríguez, más allá de los sesgos, «Rompan todo» es un resumen de buenas historias, recuerdos y mucha nostalgia: un magnífico viaje temporal y transgeneracional por la historia del rock en América Latina

Rompan todo: la historia del rock en América Latina (2020), producido por Gustavo Santaolalla, es la historia del rock argentino y algo de los demás países, entre ellos México. O, matizando, es una serie documental sobre Gustavo Santaolalla y su trabajo como productor, aunque con ello se hace un generoso repaso de la historia del rock latino y algunas de las bandas más representativas, con mención a algunas referenciales de España.

De antemano, sabemos que faltaron cosas que mencionar, grupos y personajes o solistas por entrevistar (Jaime López, José Manuel Aguilera, Manu Chao, Ely Guerra). Creo que nadie podía esperar que no fuera así. Sin embargo, pese a todo es un buen acercamiento, mas no definitivo, hacia la historia del rock latinoamericano, que es como anuncia el subtítulo. Así nos damos cuenta que la del rock en español no es una historia que responda a ninguna ruptura como tal, como claramente sí pasa con el rock anglosajón, particularmente el británico; no se rompieron “fórmulas” ni mucho menos, acaso se perfeccionaron algunas respecto a su origen en el norte y en UK. Como todo producto cultural, el rock siguió un proceso de asimilación y apropiación con ciertas limitaciones: el idioma, por ejemplo. La transgresión de este conjunto de músicos y músicas, en todo caso, se revela más en el sentido de “querer” expresar el alma musical de la región en su propio idioma y con su propia lírica poética; hablarle al público con nuestras palabras, y más cuando se hace con los modismos locales y las exigencias idiomáticas ligadas a la poesía, que es cuando en pocos casos se alcanzan las mejores cotas.

En el contexto geográfico y con la mejor de las intenciones, este documental nos muestra que el mejor rock latinoamericano es el que responde a la realidad social de cada país, una suerte de respuesta cultural genuina y alucinante a la injusticia y la necesidad de mayor libertad. Y que lo peor es cuando la industria musical se dedica a fabricar bandas más cercanas a Timbiriche que a otra cosa y las venden como rock. Porque el rock latinoamericano, sabemos, es mucho más que el pop: ska, reggae, punk, hip hop, urbano, cumbia, tango, electrónica, caribeño y tropical, etc., incluido el folk y la canción cubana como influencias, géneros que definen la música total -sin categorías- de todo el continente.

Más allá de criticar por criticar, es justo decir que Rompan todo ofrece un panorama muy interesante del rock latino e iberoamericano; es de agradecer la oportunidad para recordar y escuchar decenas de bandas de otros países, de otra época y estilos. Me parece que es tan bueno o malo como el soundtrack y el bagaje roquero de cada quien; un buen resumen para conocer más de lo que creemos saber. Buenas historias, recuerdos y mucha nostalgia, un magnífico viaje temporal y transgeneracional.