Aprender a amar

La serie "Normal people" es cruelmente real y dolorosa porque refleja con veracidad el proceso de maduración de dos personas que se quieren

Cuando parecía que no habría algo más que añadir a lo mejor de este año, justo descubro Normal people (2020), dirigida por Lenny Abrahamson y Hettie Macdonald (adaptación de la novela de Sally Rooney), la cual resultó una gratísima sorpresa desde el Reino Unido para cerrar el infausto 2020.

Se trata de una serie brillante, redonda (una sola temporada, doce capítulos de poco menos media hora cada uno), que se aleja de las formas convencionales de las series que abordan el tema del primer amor y sus consecuencias. En este caso, seguimos a Marianne (Daisy Edgar-Jones) y Connell (Paul Mescal) durante el bachillerato en su pueblo y la universidad en Dublín y vemos -a veces con cierta desesperación o irritación, incluso- cómo entran y salen de sus vidas, presas de sus miedos e indecisiones.

Es una serie de adolescentes y jóvenes que muestra cómo el amor nos cambia como personas, a la vez que se transita hacia la madurez y se aprende de los altibajos de las relaciones. Me parece que lo mejor estriba en la honestidad y credibilidad con que la serie nos presenta la historia acerca de la complejidad de las relaciones humanas, incluso a nivel general.

A partir de una premisa típica (chica de familia bien conoce y ama a chico de origen humilde), rompe con ciertos estereotipos y redescubre el amor -así, a secas- a ciertas edades. Es de resaltar la indudable química entre los protagonistas; el nivel de intimidad que mantienen durante los doce capítulos es clave para entender el devenir de su vulnerabilidad y cómo van enfrentando la crudeza del amor.

En este sentido, la serie es cruelmente real y dolorosa porque refleja con veracidad el proceso de maduración de dos personas, tanto el personal como el de su relación. Mejor aún cuando lo hace con humanismo y sinceridad, a la par que una excelente producción y música sensitiva.

En suma, el drama es muy entretenido, la historia muy bien contada y la pareja actoral está sublime. Diré -sin temor a un spoiler– que no hay final feliz al estilo Hollywood, pero que hay algo mejor: un final reconfortante y sereno, digno de dos personas que aprenden a quererse. Está en Starz Play.