COVID-19 y mortalidad materna

28 de enero de 2021

Carmen Cabrera nos comparte que mientras a México le ha llevado décadas reducir la incidencia de mortalidad materna, hoy la pandemia de la COVID-19 provoca un retroceso en este indicador

Foto: Wendy Rufino

Al principio de la pandemia, poco más de diez meses, se dijo que la población vulnerable para contraer o ser contagiada por el virus de SARS-Cov2 eran las personas en edad avanzada, ese grupo etario que sobrepasaba los 60 años. Incluso se llegó a afirmar que los niños eran inmunes a este virus. Es verdad, que son los menos afectados, pero sí se han presentado casos fatales en este grupo de edad.

El perfil epidemiológico de México ha jugado en contra de los mexicanos: población con altos porcentajes de obesidad, 76.8 por ciento para las mujeres y 73% en los hombres adultos.  Diabetes, 10.3 por ciento (INSP. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición,  2018) y con hipertensión han hecho que las cifras hoy sean catastróficas. Menciono esta situación no para justificar las muertes, sino que a pesar de que la autoridad en materia de salud conocía el diagnóstico, poco o nada hizo para prever la actual situación.

Un grupo también vulnerable y del que poco se ha hablado es el de las mujeres embarazadas. En julio de 2020, de acuerdo con el informe epidemiológico de la Secretaría de Salud, la mortalidad materna aumentó 19 por ciento a nivel nacional por la pandemia del Covid-19, mientras que la cifra en Michoacán la mortalidad materna aumentó 30 por ciento.

Se entiende por mortalidad materna aquella que ocurre durante el embarazo o parto o en el puerperio (cuarenta días después de haber dado a luz). Este indicador no sólo muestra la situación de salud, sino que es reflejo de bienestar social, acceso a los servicios de salud y desarrollo económico. Y, además, es sumamente relevante porque son muertes que se pueden prevenir. La alta mortalidad materna está asociada a condiciones de pobreza y pocas oportunidades de acceso a servicios de salud.

A México le ha llevado décadas reducir la incidencia de esta causa de muerte, hoy la pandemia del COVID-19 provoca un retroceso en este indicador. ¿Por qué? Porque muestra que el sistema de salud está rebasado; porque no hemos visto una campaña focalizada a este sector de la sociedad que se encuentra en vulnerabilidad.

Sin duda, la pandemia ha mostrado estragos en muchos ámbitos de la vida cotidiana, y dejará estragos en indicadores que hasta hoy muchos países, incluido México habían mejorado. Además de la mortalidad materna, está la esperanza de vida de los mexicanos. Pero, de ese tema hablaremos en otra oportunidad.