Miércoles de Ceniza en bolsitas

17 de febrero de 2021

Aunque algunos templos de Morelia se sumaron a la contención de contagios de la COVID-19 y entregaron la ceniza para llevar a casa, hubo templos, como la Catedral capitalina, que decidieron mantener la tradición y dispersar la ceniza en la frente de los fieles

Fotos: Andrea Martínez.

Polvo eres y en polvo te convertirás… un mensaje que hoy se difundió a la distancia, que se llevó de mano en mano, desde los templos hasta los hogares morelianos, dejando de lado los momentos de oración que acompañan a la señal que invita a la reflexión y arrepentimiento propios de la cuaresma: la imposición ceniza.

Los cubrebocas, el gel antibacterial y la sana distancia fueron parte del protocolo del Miércoles de Ceniza, celebración que se adecuó a las medidas que buscan romper la cadena de contagios de la COVID-19, o al menos lo intentaron.

Ahora, por la pandemia, la cabeza de miles de fieles no recibió la ceniza de forma directa. En su lugar, la dispersión se hizo de una forma más segura. Los creyentes que dejaron de lado el miedo y decidieron acudir a los espacios de culto religioso recibieron bolsitas con ceniza para llevar a casa. Si lo deseaban podían dar una “limosna voluntaria” a cambio.

En la Catedral de Morelia la imposición de forma presencial se hizo en horarios específicos, pero en otros lugares como el templo de San Agustín se celebraron misas en los horarios acostumbrados y en San Francisco el protocolo fue más estricto ya que en la puerta se colocó un punto de dispersión de ceniza embolsada. No hubo imposición, pero sí celebraciones litúrgicas a las 8:00, 12:00 y 19:00 horas.

Los momentos de oración fueron más breves, pero la fe se acrecentó. Las peticiones por la salud de algún familiar enfermo, el confort para quienes han perdido algún ser querido a causa del coronavirus, la recuperación de quienes se quedaron sin empleo o bienes y el anhelo que todo vuelva a la normalidad, fueron parte de las peticiones.

En algunos lugares, el llamado a misa fue regular y la respuesta de los creyentes igual. Pero la homilía sí cambió, no se enunció solo el llamado a la reflexión y redescubrimiento personal que refiere el inicio de la Cuaresma. Este año, el mensaje se adecuó con el reiterado llamado a mantener la sana distancia, aplicar las medidas de prevención de contagio a la par de “arrepentirse y creer en el Evangelio”.