Un largo camino a la verdad

En “Una historia oral de la infamia”, nos dice Karla Cerriteño, John Gibler presenta al lector diversos testimonios de todas las partes que resultaron afectadas aquella noche del 26 y 27 de septiembre de 2014

A casi siete años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, resulta increíble que aún no se vea cercana la verdad de qué pasó aquella noche del 26 y 27 de septiembre de 2014. Sin embargo, Gibler presenta al lector diversos testimonios de todas las partes que resultaron afectadas aquella noche.

Por medio de la voz de los normalistas que sobrevivieron a los ataques, de los padres que buscan a sus hijos, de los entrenadores que acompañaban a un equipo juvenil de futbol, así como de testigos que vieron lo ocurrido aquella noche, el escritor estadounidense recrea cómo fueron los hechos.

Lo que Gibler logra es establecer una cercanía entre el lector y las 43 familias que se vieron trastocadas ante la desaparición de un ser querido; nos presenta una narrativa de un gran sector de la población en México que no tiene acceso de muchas necesidades básicas que se convierten en un privilegio. No solo eso, nos deja ver una pequeña parte de lo que miles de familias viven, la zozobra de desconocer el paradero de sus familiares. Por desgracia, algo es seguro, aquel Estado que nos debería de proteger, omite y actúa a partir de un derecho que solo atiende a sus intereses.

Las narraciones abordan desde cómo funciona la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, lo que impulsó a que varios de sus estudiantes entraran en ella; el por qué de tomar autobuses e ir aquel 26 de septiembre a Iguala; el primer ataque que sufrieron; la ausencia de los peritos para resguardar y estudiar la escena; el abandono por parte de las autoridades, médicas y policiacas, para atender a los heridos; el segundo ataque mientras daban una rueda de prensa; el ataque que sufrieron los Avispones de Chilpancingo cuando salían de Iguala después de un partido; las pocas que casas que los resguardaron y cómo otros se escondieron entre montes; la última vez que vieron a Julio César Mondragón Fontes con vida; cómo iniciaron las búsquedas para dar con los 43 normalistas desaparecidos y la indiferencia del Estado para atender a los padres y buscar con vida a los 43, así como los testimonios de miembros del GIEI y recopilaciones puntuales de informes sobre el caso.

El trabajo de John Gibler tiene una estructura impecable, sigue un caso tan complejo de una forma tan cuidadosa, sin dejar de lado a ninguna de las partes cuya vida dio un giro de 180° y no ha podido recuperar su ritmo anterior. Al final, hace un repaso histórico de las autoridades que han gobernado en Guerrero, así como la necropolítica que abunda en México desde hace bastante tiempo.

“Una historia oral de la infamia”, John Gibler, Ciudad de México, Sexto Piso, 2020, pp.264.