La esperanza de Janitzio

Luego de permanecer cerrada por la ola de contagios de COVID-19 registrados en el lugar, la isla del lago de Pátzcuaro ve a la Semana Santa como el momento ideal para reactivar su economía y los ingresos de sus habitantes

Fotos: Andrea Hernández.

“Usted muchacha hermosa que es más linda que una rosa, que una mariposa, no me regala una moneda», es la letanía con la que los pequeños habitantes de la isla de Janitzio reciben a los paseantes, a quienes esperan convencer de comprarles ollitas rellenas de tamarindo, dulces típicos y que cooperen “con una moneda pa´ un taco».

No saben cuál es la cantidad de personas que llegan, pero se dicen seguros que desde hace un año la isla no ha sido la misma. Ahora, a poco más de 15 días de haber “reabierto sus fronteras» para recibir visitantes, se espera que esta Semana Santa traiga consigo una mejora en sus ingresos.

Las medidas de prevención de contagio como el uso de cubrebocas, la dispersión de gel antibacterial,  la desinfección de espacios y -en la medida de lo posible- la sana distancia, se han fusionado con las tradiciones y costumbres del lugar, esas que son el mayor atractivo para los turistas que sin importar su lugar de origen se asombran ante las maravillas que se ofrecen.

A lo largo de los caminos empedrados y las escalinatas que llevan desde los muelles hasta la icónica estatua de José María Morelos y Pavón, los pobladores ofrecen sus productos y servicios a los paseantes, los que en esta primer semana de vacaciones han mejorado la movilidad “pero no como otros años».

Artesanías, prendas típicas, alimentos, aguas y unas “refrescantes micheladas”, son parte de lo que comercian los pobladores, quienes se han visto severamente afectados en sus ingresos por la pandemia de coronavirus, en el sentido económico y de salud.

“Como en agosto o por a’i sí hubo muchos casos, pero ahorita ya no, por eso ya se decidió que la gente podía venir. Nomas que aquí se cuidan con remedios caseros, quienes se han enfermado del ese coronavirus nomás se quedan en casa 15 días y toman un té caliente de canela y camelina, lo importante es que no se bañen pa’ conservar el calor”, comentan algunos pobladores.

A finales del 2020 la pandemia llegó con fuerza a la isla cuyo nombre significa “Flor de Trigo”, las muertes y el tratamiento de los casos estuvo a cargo de los pobladores, quienes determinaron, conscientes de los efectos que ello causaría, cerrar el acceso a los paseantes hacia el cierre del año. Los ánimos y las condiciones de salud han mejorado y ello se nota en la recepción a los paseantes, en la atención y la oferta de sus productos y servicios.

Están a la espera de la vacuna anticovid que “nos dijeron que llega la siguiente semana», mientras tanto dan la bienvenida a lo paseantes con la certeza de ofrecer un ambiente tradicional y seguro “porque desinfectados todos los días, si no cómo entra la gente”.