El primer movimiento es cantar

18 de julio de 2021

Para Rafael Calderón no hay que perder de vista a los autores de la Antología del 5to. Encuentro Nacional de Poetas Jóvenes Morelia 2021 porque terminarán reflejando un estilo particular en su escritura

Me pregunto por el significado, el sentido, la presencia de la tradición de la poesía mexicana, y a partir de estas interrogantes, quiero ubicar el mapa de la poesía contemporánea que registra la Antología del 5to. Encuentro Nacional de Poetas Jóvenes Morelia 2021. Entre la antología del 2013 y la del 2021, varios son los autores que sobresalen y son los mismos que han sido participantes en el encuentro, año con año, para ir sumando autores que van posesionándose como parte de una generación que se diversifica y amplia. Aun cuando han pasado varios años de las diferentes ediciones del festival entre el primero y el que recién ha terminado; se han publicado cinco antologías, y percibo que esta labor editorial no ha sido tarea fácil, pero ha mejorado edición tras edición.

Antes de pasar a estos autores hay que señalar que la edición de la antología está plenamente definida por secciones: poetas nacionales; poetas internacionales; los poetas anfitriones; y el apartado: Ganadora del 1er. Premio de Poesía Ciudad de Morelia 2021. La presente selección poética incluye autores que ya son parte de la realidad literaria que está permanentemente llamando la atención entre los lectores. Como recordar que la poesía michoacana guarda una presencia inconfundible, y por lo mismo, recuerdo que Frida Lara Klarh decía con acierto que en el terreno de la poesía religiosa mexicana del siglo XX, la delantera la llevan los michoacanos y pasaba lista de autores como Manuel Ponce, Francisco Alday, José Luz Ojeda y los hermanos Méndez Plancarte y sin duda hay que sumar a Concha Urquiza y Francisco Elizalde García, éste, autor de Ángeles de la Muerte; posiblemente el poema más destacado de la tradición lírica de estas tierra en el siglo XX.

Así que no hay que perder de vista a los autores de esta antología por lo que dicen y decir que serán los que terminaran reflejando un estilo particular en su escritura, e ir por lo mismo al poema de Victoria Equihua para destacar que es reveladora desde el primer verso con el que ganó el Premio de Poesía Ciudad de Morelia como interesante leerlo: “Tengo problemas no resueltos con mi madre…”, y a partir de esto, registra una poética que permite reconocerle, saber de su búsqueda: por su carácter, por el tono, por el estilo, y por esto se convierte en continuadora del realce logrado en otro de los encuentros por Irene Delgado que, igualmente, por su particular estilo sobresalió con sus poemas. Así que sus nombres para bien de la misma poesía son continuidad o, mejor dicho, ruptura con su tiempo, de una u otra forma, recuerdan la herencia lírica de Concha Urquiza.

Por el contenido de la antología, ubicamos a los poetas anfitriones: los que participaron son Luis Ángel Álvarez, Ivana Fauvet, Daniel Hurtado, Ana-Clara Muro y Karina Ruiz Vega; y tienen en común una particularidad: salvo Luis Ángel, estudiaron letras o se encuentran estudiando en la Universidad Michoacana; salvo Ana-Clara que es egresada de la UNAM. El proceso de escritura que llevan a cabo es la de una identidad que bien puede sumar riqueza lírica por aquel pasado inmediato de la poesía local. Esto es visible y afortunado para seguir esta línea que enriquece la presencia de la poesía michoacana. Algo similar sucedió, por ejemplo, en el encuentro del 2017 con la presencia de Isis Olaya, Víctor Manuel Prospero y Paulina Soria, pero si seguimos indagando, veremos que existe una lista afortunada y, varios de estos, estarán presentes en el mapa de la poesía mexicana o, más bien, me anticipo con un caso como el de Armando Salgado que es un caso excepcional, porque ya se encuentra presente en ese mapa de la poesía mexicana con una obra amplia. Y destacar que la poesía es de quien la escribe, la práctica y reconoce esa perdurabilidad de la constancia y la disciplina. El autor a veces correr riesgos para llegar al encuentro con su propia generación y dialogar desde un escenario nacional y recordar que lo local es el punto de partida solamente.

Es gratificante el mapa de la poesía mexicana escrita por varios de estos autores que rondan 30 años y precisamente son parte de una novedad que sacude conciencias y revela una poética rica en sus giros, pero que hay que identificar como parte plena de la búsqueda de sus metáforas. Si vamos a la lectura de poemas de Ingrid Bringas, Elisa Diaz Castelo -que no estuvieron en las lecturas sí son de un amplio reconocimiento por la novedad de sus poemas- César Canedo, Verónica G. Arredondo y Sergio Pérez Torres muestran ser de una revelación: ya sea por quien selecciona los poemas y, entiendo, los entregan ellos mismos y estos es donde se reconoce que encierran un discurso, muestran su línea de exploración: predomina el verso libre, el versículo prolongado y, al leer hay que extender esa realidad y reconocer su ritmo, la exploración del lenguaje, la sacudida de imágenes; terminar por ubicando que sucede en la poesía mexicana. Esta es la aportación fundamental de toda antología.

Pero están presente otros autores que, por la primera impresión, diríamos que no son tan visibles. Esto sucede por distintas razones y al detener la lectura y llevamos a cabo una lectura de sus poemas, revisar su bibliografía -aún en proceso formativo-, debo decir que hay un estilo y el verso con sus giros lo vuelven parte de una novedad. Son punto de encuentro para reconocer con nitidez y su propio quehacer literario. Por ejemplo, aquí pueden figuran ejemplos de autoras novísimas como Abril Medina y Cristina Meza (ambas de Jalisco), así como Nicté Toxqui y Orlando Mondragón. En sus poemas registra una poética que avanza tanto por la revelación de sus imágenes como por el ritmo de su escritura. En esta lista no dudaría incluir con mayor celeridad a Luis Eduardo García, Sergio D. Lara, René Morales Hernández, Javier Taboada, Patricia Vázquez y Carlos Yescas Alvarado para terminar por definir o completar el mapa de esa lírica que se escribe en el país: porque ya son estos autores parte de esa realidad de la poesía con los títulos publicados hasta ahora por ellos.

Sin embargo, me detengo en un poema de Cristina Meza, porque es de un lirismo que llaman a la reflexión, por lo menos, se percibe ese río de la escritura que existe o define con palabras capaces de revelar sueños o elegías y el estilo de sus versos colindan con el tema del erotismo. Esta palabra se vuelve para ella una novedad y rompe de tajo para nombrar su apasionada versión del erotismo: “Quemas tanto a la expectativa / y descubres tu cuerpo / dejando en mi vientre el vacío de tu cintura… / Tus piernas tienen la longitud de la ausencia/ imposible calcularla a base de suspiros. / Vivimos la sequía más larga del siglo. / Y yo, acostumbrada al abandono, /soy la voluntad que resguarda las sabanas”.

No es todo. La presencia dos autores extranjeros, es igualmente, afortunada: sucede con Sesi García, de España, y la traductora y poeta que creció en Estados Unidos, hoy día, radica en la ciudad de México, Robin Myers. Y quién destacó por su presencia no en la antología sino dentro del programa del 5to. Encuentro Nacional de Poetas Jóvenes Ciudad de Morelia 2021, dedicado a Gaspar Aguilera Díaz, es la traductora y filóloga Weselina Gacinska, al impartir la conferencia: “Poesía y traducción: poetas jóvenes de México traducidos al polaco”. Justo será remontar nuestra memoria al año 2017, por un acierto de Leonarda Rivera y Daniel Wence al invitar a Morelia, nada menos que a Elena Medel, quien cinco años después, ya se encuentra en las justas literarias más importantes de la lengua española. Este acierto, ahora radica en la conferencia que tiene de fondo las traducciones de Weselina Gacinska que suma identidad cultural y poética entre dos países: México y Polonia. Pues resulta aleccionador saber que en ese país de Europa, Polonia, la obra narrativa de Carlos Fuentes es leída, y la poesía de Octavio Paz y José Emilio Pacheco, pero la sequía nos dice ella es notoria y lo esclareció; muy poco se habla de poesía mexicana en su país, y nada de Elena Poniatowska, aun con sus raíces familiares del aquel país; la labor única de Sergio Pitol, tampoco salió a relucir, aun cuando es quien nutrió de la narrativa polaca a la lengua española, al traducir varios y excelentes escritores, incluso, años atrás Pitol traduce un cuento de la escritora Olga Tokarczuk y nada se ha señalado aun cuando ella ganó en 2018 el Nobel de Literatura.

Pero antes de ir a la traducción de Gacinska de poetas jóvenes mexicanos al polaco. Quiero pasar a recordar, en México, existe una notable legión de lectores de Wislawa Szymborska: ya que sus poemas llamaron la atención entre los lectores desde principios de la década de los ochenta del siglo XX, cuando se publicó una bella y brevísima antología de Poesía polaca contemporánea, donde figuran cuatro poemas suyos, y en la nota de presentación se leía entonces que, “la finura de la poética de Szymborska pierde mucho en la traducción al español”. Krystyna Rodoka, autora de la selección, traducciones y notas precisa: “su lenguaje tiene una vibración emocional e intelectual muy particular, debido a una mezcla de observaciones muy concretas, tomadas frecuentemente del mundo de la biología, y de un tono lírico sobrio, siempre atenuado por la ironía. Cada poema suyo parece una joya, perfecta e irrepetible, que la poeta elabora con la máxima discreción”; además, su Poesía no completa se editó en México, excelentemente traducida al español por Gerardo Beltrán y Abel Murcia. Y no es todo, la poesía de otros autores de aquel país es la de una belleza lírica y con su obra entrañan una novedad permanente: sucede así con Czslaw Milosz que, por ejemplo, yo recuerdo haber leído tempranamente poemas suyos traducidos por Octavio Paz, hoy día, incluidos en Versiones y diversiones; y, por los mismos días que recibió el Nobel de Literatura (1980), en México, se publicó una bella Antología Poética traducida al español por Jan Zych incluida en la mítica colección: Material de Lecturas de la Serie poesía moderna en la UNAM, incluyendo un resumen memorable: “Milosz sabe perfectamente que para el escritor la lengua es su patria. Y todos saben que este decir puede ser un consuelo o una verdad definitiva”. Pero, no podría cerrar este apartado, sin siquiera mencionar al recién fallecido poeta Adam Zagajewski que murió en el día del inicio de la primavera, el 21 de marzo, para cerrar citando unos versos y admirar su enorme presencia lírica: “La música que escuchaba contigo/ en casa o en el coche/ o incluso durante un paseo/ no siempre sonaba tan pura/ como quisieran los aficionados de pianos;/ a veces se inmiscuían voces/ llenas de pánico, de dolor,/ y entonces aquella música/ era mucho más que música,/ era nuestro vivir/ y nuestro morir”.

La culpable afortunada de esta lectura, debo decir es Weselina Gacinska, quien, antes de venir a Morelia, traduce 12 poetas mexicanos al polaco, mismos que fueron participantes del encuentro, y en lista, incluye a la poeta michoacana Victoria Equihua. Nada menos que la traducción que realizó la filóloga radicada en Madrid, en parte, es para suplir la carencia de voces de la poesía mexicana en su país y, con dignidad, hay que asumir que estos autores traducidos por ella ahora comparten simplemente la suma de ese universo de la poesía polaca. Solo el tiempo dirá cuan acertada fue esta revelación lírica para aquel idioma, pero debiendo ser parte del acierto, estos autores permiten definir al menos el quehacer de la poesía actual y en efecto pueden ser parte de un trabajo arriesgado y a la vez plausible, sabiendo que por su edad aún les falta recorrer camino y terminar por consolidar su formación literaria. Todos los riesgos llevan a creer que los poemas de estos autores serán tal vez abandonados, y creo más bien que asumen ser parte de una novedad inmediata para el lector curioso que quiere explorar ese terreno casi virgen de la poesía mexicana actual pero traducidos al polaco.

Por lo que termino con la cita de un verso de Milosz que dice: “El primer movimiento es cantar”.

Texto leído en la presentación de la Antología del Encuentro Nacional de Poetas Jóvenes Ciudad de Morelia, en la Librería Educal de Palacio Clavijero, de Morelia, el 9 de julio de 2021.