«Selva trágica» y la naturaleza humana

10 de julio de 2021

La película de Yulene Olaizola es una especie de western dramático en plena jungla maya que refleja mucho el comportamiento humano muy ligado al del animal no humano

¿Quieren ver algo de buen cine mexicano contemporáneo en Netflix? No se pierdan Selva trágica (2020), de la directora Yulene Olaizola, ganadora con esta cinta -coproducida con Colombia y Francia- de premios en los festivales de Mar del Plata, Viena y Venecia en 2020.

Trata sobre una mujer que, para escapar de un matrimonio arreglado, huye por la selva -en la frontera entre México y Belice- desatando una serie de circunstancias adversas; entonces el relato se sumerge entre lo enigmático, lo sobrenatural y el realismo mágico. Con un gran trabajo de diseño, fotografías ambiental y música incidental, la película es una especie de western dramático en plena jungla maya que refleja mucho el comportamiento humano muy ligado al del animal no humano: violencia, ferocidad, lujuria, deseo, pertenencia, voracidad, codicia. Una metáfora, al fin, sobre los seres humanos y la naturaleza; en este caso la selva que se presenta acá como un personaje más con vida propia, mágica y compleja, trágica al fin.

Hablada en español, inglés, maya y croe, Selva trágica está basada en la leyenda de Xtabay, que gira en torno a la supervivencia y al poder que otorga ser el más fuerte.

Para disfrutarla con mayor plenitud, sin duda se verá pronto en cines. Muy recomendable.