Diego de Basalenque

14 de agosto de 2021

Sonia Iglesias y Cabrera nos regala este perfil de Diego de Basalenque, cronista de la Nueva España y autor de varios libros sobre la lengua tarasca

Diego de Basalenque, cronista de la Nueva España nació en Salamanca, España, en el mes de julio de 1577. Su padre, don Alonso Serrano, y su madre, doña Isabel Cardona, fueron muy prolíficos y tuvieron trece hijos. El señor Alonso no se encontraba en muy buena posición económica y, por consejo de su cuñado quien era rico gracias a unas minas que tenía en San Andrés de Tapia en la sierra duranguense, decidió emigrar con toda su familia a la Nueva España, con el propósito de mejorar económicamente. Llegado a Jalapa este buen hombre decidió cambiar su apellido por el de Basalenque.

Diego de Basalenque en su niñez estudio en Puebla, y poco después continuó sus estudios en la Ciudad de México. Como era muy inteligente y le gustaba mucho estudiar se dedicó a la retórica, humanidades y gramática con los jesuitas. Ya que contaba con una fuerte vocación religiosa decidió ingresar a la Orden de San Agustín influenciado por fray Melchor de los Reyes. Así pues, tomó el hábito en el colegio agustiniano de México el 5 de febrero de 1593, profesando un año después.

En el año de 1602, al formarse dos provincias agustinas, una en Michoacán y otra en México, Diego decidió partir a la de San Nicolás Tolentino, sita en Michoacán. En este lugar estudió mucho sobre Artes, Teología y Filosofía y aprendió astronomía, matemáticas, arquitectura, leyes, bellas artes e idiomas como el griego y el hebreo.

Fue secretario de la provincia de Michoacán en 1611 y prior del convento de San Luis Potosí cinco años más tarde. Posteriormente, fue maestro de Teología en Morelia, en aquel entonces llamada Valladolid, para después trasladarse a Zacatecas donde se dedicó a enseñar teología moral a los religiosos de la ciudad y a escribir sus investigaciones, la mayoría poco conocidas ya que nunca se publicaron. Escribió la historia de Michoacán y sobre la lengua purépecha, a más de una gramática y vocabulario del idioma matlatzinca.

Murió en el convento de la villa de Charo el 11 de diciembre de 1651. Su cuerpo se mantiene incorrupto hasta la actualidad y reposa en el altar de la Virgen de Consolación en la ciudad de Morelia.

Entre sus obras cabe mencionar Arte de la lengua matlatzinca y vocabulario de la lengua matlatzinca-castellana y castellama-matlatzinca, Historia de la Provincia de San Nicolás Tolentino de Michoacán y Arte de la lengua tarasca, entre otras más.

El libro Arte de la lengua tarasca está dedicado a la Santíssima Virgen María Señora y principia de la siguiente manera:

“Solamente a vos (Soberana Reyna del Cielo) se deve de justicia, la dedicacion de esta grande obra en tan pequeño cuerpo; porque si en lo criado ay alguna cosa’ que tenga semenjanca, con vuestra creacion, es aquesta obra en su admirable formación no solo por quien la hizo: sino por el fin para que la fabricó. Todas las criaturas deven el ser que tienen al poderoso brazo de la Divina Omnipotencia, pero solo en MARIA SS. se mira empeñada la suprema grandeza, para que en su fabrica se viesse vna especial hechura de la gracia, y por eso goza por privilegio todo el cumulo de gracias; que tubo Christo por naturaleza, con modo tan admirable, que en Christo estan como en cabeza, o fuente, de donde dimanan; y en Maria SS. como en cuello, o arcaduz por donde se difunden, y reparten. In Christo (dice admirablemente San Gerónimo) fuit plenitudo gratice sicut in capite influente. In Maria vera sicut in collo transfundente. Pues qué fabrica es esta de tan divina proporcion que incluye en su gremio, lo que solo puede caber en la inmensidad? Si se mira al tamaño de su cuerpo, aun mirada como fuente, o con aparatos de nube, se verá en su arquitectura vn cuerpo muy pequeño: Soror rnea parva, fons parvus nubecula parva. Pero atendida la inmensidad de gracias que goza, la grandeza divina que atesora, el deposito magestúoso que en su vientre, o sagrario se deposita, se verá su esfera tan dilatada, que Arte excede su grandeza a la de los Cielos, guardando en esta, lo que en aquellos no cabe: Quem coelli capere non poter ant tuo gremi cordulisti.”

A la dedicatoria tan religiosamente escrita sigue un prólogo en el que explica la razón y las causas que le llevaron a realizar su gramática. El conjunto de la obra está dividido en cinco libros que a su vez se dividen en varios capítulos en que se nombran las partes gramaticales que serán estudiadas. Así por ejemplo el Libro I titulado De la Cartilla de la Lengua; contiene quatro capítulos: 1. Del A.B. C. y el valor de las lenguas. 2. De cómo se truecan vnas letras por otras. 3. De la Orthographia para escribirla. 4. De la pronunciación de la Lengua.