Furia

21 de septiembre de 2021

Para Karla Cerriteño, en su libro «Furia» Clyo Mendoza suelta su pluma para presentarnos una novela que se libera de las ataduras del tiempo

De la mano de la violencia y el deseo, la historia que se presenta en Furia se sitúa en el desierto mexicano, protagonizada en primera instancia por Juan y Lázaro, dos soldados que se ven involucrados en el asesinato de un niño. Ante este suceso, los dos deciden huir al desierto y esconderse.

Durante este tiempo, los dos olvidan que pertenecen a bandos contrarios e inician una relación sexoafectiva entre ellos; contarán sus historias y nos permitirán conocer su pasado. Sin embargo, todo cambia cuando uno de ellos muere y el otro debe lidiar con la pérdida, la crudeza del terreno desértico y conocer a ese ser querido que acaba de partir por medio de las pertenecías que dejó.

Con guiños hacia las leyendas del diablo que se aparece en las terracerías, Clyo Mendoza suelta su pluma para presentarnos una novela que se libera de las ataduras del tiempo y contiene entornos que se alimentan de la dureza de una sociedad corrompida por la violencia, pero que al mismo tiempo se sostiene de lo fantástico para dar sentido a esos horrores que la sacuden.

Con una personalidad que atiende a la del macho que todo lo puede, en tanto que nada ni nadie tiene la autoridad para frenarlo, Vicente Barrera trasciende en el tiempo y enlaza la vida de todos los personajes de la novela a partir de sus irrupciones protegidas por el sistema. En contraste, los personajes femeninos atienden a lo que este les indica.

La autora oaxaqueña presenta una novela donde la memoria se construye a partir del cuerpo y el espacio. Leer Furia de Clyo Mendoza es introducirse en una narrativa tan compleja como lo es la mexicana, la cual se conforma de contrastes que podrían parecer impensables, pero que en realidad forman parte de esa narrativa cotidiana.

Furia, Clyo Mendoza, Ciudad de México, Almadía, 2021, pp. 264